Seamos señales de alegría y de esperanza

Necesitamos acoger con amor los hermanos que el Señor pone en nuestra vida

Foto: Wesley Almeida/cancaonova.com

Con el coraje de la fe, podemos vivir este día de forma diferente: sin en nuestro trabajo y en la escuela hay intrigas y divisiones, podemos ser señales de unidad, del mismo modo en nuestra familia y en todas las áreas de nuestra vida.

Muchas veces, nosotros pensamos que somos mejores que las personas que convivimos, pero en realidad, todos nosotros “valemos lo que somos delante de Dios y nada más”. Por esta razón, pidamos al Señor la gracia de la humildad, haciendo de todo para reconocer nuestras limitaciones y crecer.

“Verdaderamente, comprendo que Dios no hace acepción de personas” (He 10, 34).

Si Dios no hace distinción entre las personas, nosotros también no podemos hacerla, al contrario, necesitamos acoger con amor y alegría los hermanos que el Señor pone en nuestra vida, independiente de color, raza, idioma, condición social o religión.

En el día de hoy, seamos señales de alegría y de esperanza para todos que pasar por nuestra vida. Pidamos al Señor, incansable e insistentemente, la gracia de amor y de la unidad.

¡Jesús, en Vos confío!

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Luzia Santiago
Cofundadora de la Comunidad Canção Nova

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