PHN: Dios esta siempre contigo

Son muchas las batallas, pero Dios nunca nos abandona

La imagen que veo, hoy, es de un gran campo de batalla, así como eran las batallas del Antiguo Testamento

¿Cómo sucedían estas batallas? Los ejércitos y reyes marcaban el momento, la fecha y el lugar de la batalla. Los varios valles eran propicios para todo aquello que ocurría en Israel, porque no daba para guerrear en el alto de las montañas.

Dunga. Foto: Paula Dizaró

Dunga. Foto: Paula Dizaró

En las guerras, la mayor parte de las personas no morían durante los enfrentamientos; eran quitadas de ellos debido a las armas utilizadas. Después del toque de la trompeta, las personas se alejaban y recogían las armas y los heridos. Y luego, recomenzaban. Ellos tenían tiempo para avanzar, recoger y atacar.

Este PHN va ser un campo de batalla, y, en estos días, lucharemos. ¡Entonces, jóvenes, no abandonen la batalla, porque aún es demasiado pronto para eso!

Nosotros nos alimentaremos de las predicas, de la adoración y de los shows. Sin embargo, a su lado, habrá dos ejércitos: un comandado por San Miguel Arcángel y otro por satanás. Los dos están enamorados por cada uno de nosotros, pero un es apasionado por el amor de Dios, y el otro utiliza de nosotros hasta tener más nada para ofrecerle.

Tu batalla, joven, esta solo comenzando

¡Uno de los mejores tiempos de nuestra vida es la juventud! Es de los 18 a los 30 años que tomamos las mayores decisiones de nuestra vida. Después de los 30 años, sólo manejamos lo que elegimos en este período.

A los 18 años, me convertí. A los 20 años, volví a enamorar mí esposa. Con 23 años, me casé y, con 24 años, fui padre. A los 27 años, me convertí misionero y, a los 30, ya tenía tres hijos.

Hoy, desgraciadamente, en ese período de los 18 años a los 30 años, hay muchas personas eligiendo mal y, después, teniendo que administrar las elecciones equivocadas para el resto de la vida.

.:EN VIVO – “Basta que seas joven para que los ame” 

Quiero traer el testimonio de un joven que venció

Vamos conocer el José, el “Zé del Egipto”. La Biblia dice que tenía buena apariencia de cuerpo y de rostro, pero tenía hermanos celosos. ¡José nació para ser grande, igual cada uno de nosotros! Somos gigantes y nacemos para ser grandes. No podemos aceptar otra condición.

“Zé del Egipto” era tan grande, pero fue vendido por los propios hermanos para ser esclavo. Mismo en este condición, Dios estaba con él, no lo abandonó, porque el Señor siempre esta con nosotros, independiente de la situación.

Mismo que estés en una mala administración de tu vida, Dios no lo abandona, Él esta a tu lado.

Hable: “Yo soy un grande hombre(mujer)”. Toma conciencia de esta verdad, porque el Señor te ha dado dones que van apareciendo en tu vida, así como sucedió en la vida del “Zé del Egipto”. Cuando un joven se destaca por los dones que Dios le dio, el diablo mira con un cariño aún mayor, así él va hasta ti y queda rodeando tu vida, porque él sabe de nuestras debilidades.

Hay cosas que nosotros sabemos que no podemos hacer, porque el Espíritu Santo, dentro de nosotros, dice que no podemos tocar, porque nuestra vida acaba. No es necesario que nadie quede delante de nosotros, dando lección de moral, porque sabemos donde no podemos tocar.

En el campo de batalla, había un toque de avanzar y uno de alejar. La guerra se hace de muchas batallas y, en algunas de ellas, es necesario huir.

Nuestra historia no termina hasta el fin de la batalla. Yo no sé en que punto tu has llegado, pero su historia no termina aquí, es solo una coma. La ultima palabra es de Dios. Entonces, quita el punto final de su historia y ponga en ella una coma.

¡Dios esta con cada uno de nosotros! Jóvenes PHN, yo quiero que ustedes despierten por la mañana con la disposición de no pecar por un día. Vamos desmitificar la palabra “pecar”, porque ella quiere decir “equivocar el objetivo, la meta”. Por eso, necesitamos tomar cuidado para no equivocar, porque, después, tendremos que administrar nuestros errores.

El Señor esta con nosotros y quiere que prosperemos. Él quiere salvar nuestra casa, nuestra familia y el ambiente en que vivimos por medio de cada uno de nosotros.

Todos nosotros tenemos sueños, dones y habilidades. ¡Tu vez va llegar! Dios va llamarlo.

“Basta que seas joven para que los ame”. Ven cerca de Dios, y suelta los pecados por el camino.

Dunga
Cantante católico
Predica durante el PHN 2018

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