Es necesario tener la virtud de la esperanza

06/01/2018

La virtud de la esperanza viene cuando asuminos que no tenemos más fuerzas

Dentro de ese tiempo litúrgico que es Navidad, nos muestra Jesús como el Salvador. Jesús acaba de ser apuntado por Juan Bautista y los discípulos comienzan a saber más sobre Él.

Vemos la revelación maravillosa sobre Jesús a Natanael. Cristo se encuentra con Natanael y dice que lo vio bajo de una higuera. El Evangelio nos relata eso, sin embargo, no esclarece lo que Natanael estaba haciendo bajo de la higuera.

Pe. Paulo Ricardo. Foto: Paula Dizaró/cancionnueva.com.es

Pe. Paulo Ricardo. Foto: Paula Dizaró/cancionnueva.com.es

La higuera nos hace recordar de Adán, que cuando pecó se cubrió con hojas de una higuera. Jesús nos vio escondidos, con vergüenza de nuestros pecados, con vergüenza de nuestra desnudez.

Nos gustaría de ir para el Cielo, pero todavía estamos lejos de alcanzarlo, pues no damos cuenta de amar, no conseguimos obedecer los mandamientos de Dios.

Recordando la cena del encuentro de Jesús con Natanael, es como si Él dijese: “¡Natanael, la escalera llegó! Nuestro acceso para el Cielo llegó”. Natanael, milagrosamente, cree y aquel acto de fe podemos vernos, porque somos llamados para ir al Cielo mismo con nuestras miserias.

En este Evangelio vemos dos lados: nuestra miseria, con todo de malo que tenemos y el Cielo, con todas sus maravillas.

Si crees que todo va salir bien para ti, “quita el caballo de la lluvia”, porque esa vida no te va traer felicidad. Ocurre que sentimos dentro de nosotros una necesidad de felicidad que nada y ni nadie son capaces de corresponder.

Queremos ser felices, pero todos los días cuando despertamos y trazamos la señal de la cruz en nosotros preguntamos para Jesús: ¿Cuál es la cruz que voy llevar hoy?

Tenemos problemas todos los días, sin embargo, no damos cuenta de la vida, de nuestra felicidad solos; no damos cuenta de seguir Jesús sin que Él venga a nuestro auxilio.

La virtud de la esperanza comienza con la fe. Jesús dijo que vendrá en nuestro socorro, necesitamos creer en la promesa de Él, porque ÉL no engaña nadie. Él no haría surgir en nuestro corazón a virtud de la esperanza si no fuera cumplir Su promesa.

La virtud de la esperanza es un acto de confianza que dice: “Yo quiero lo que Él quiere”. Por más que el mundo nos ofrezca otros menús, otras alternativas, Él no haría otro sentimiento surgir en nuestro corazón porque prometió venir en nuestro auxilio.

El sentimiento de la esperanza viene cuando tenemos fuerza; la virtud de la esperanza viene cuando asumimos que no tenemos más fuerzas y necesitamos de la ayuda de Jesús.

Esta es una profunda decisión que necesitamos tener, necesitamos decidir por la vida de oración. Si tenemos la experiencia de que no damos cuenta de trillar el camino de la salvación, necesitamos asumir que necesitamos de la vida de oración.

No construya tu casa en la base de los sentimientos, porque no va funcionar. Sentimiento es volátil, ellos suben y bajan. ¡Es necesario tener la virtud de la esperanza!

Necesitamos entender que no damos de la mínima virtud. Si tu tienes alguna virtud, pare de atribuirla para sí, desesperarse con una profunda esperanza en Jesús, levanta sus pies y Jesús te ayudará a subir la escalera.

Cristo necesita vivir en nosotros y necesitamos desesperarnos para que eso ocurra. Desespera, comience y confía. Reza, pide esa gracia.

.:¿Dónde están mis referencias?
.:Necesitamos tener un encuentro verdadero con el Señor
.:Crisis masculina y femenino

Padre Paulo Ricardo
Sacerdote de la Archidiócesis de Cuiabá – Brasil (MT)
Prédica durante el Campamento “Revolución Jesús” 2018

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