Necesitamos tener un encuentro verdadero con el Señor

06/01/2018

Quien no hizo el encuentro personal con el Señor, aún no ha descubierto el valor cristiano

En el Evangelio de hoy, San Juan relata la vocación de algunos de los primeros discípulos. San Juan Bautista, primo de nuestro Señor, avista a Jesús pasando y apuntando el Santísimo Sacramento del Altar: “He aquí el cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Yo no merezco desatar la correa de sus sandalias”. A partir de estos relatos los dos discípulos comenzaron seguir Jesús.

Es importante que sepamos purificar nuestras intenciones, porque muchas personas buscan el Señor solo para satisfacer sus gracias, Lo buscan para que Él resuelva los problemas de este mundo, Lo busquen solo como un milagro.

Foto: cancionnueva.com.es

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Hablaba con una pareja de amigos; pregunte a ellos como se conocieron. Ellos comenzaron a relatar esta historia tan profunda entre los dos, y mientras hablaban me di cuenta del brillo en sus ojos. Estos momentos importantes de nuestra vida pueden ser olvidados, porque son ellos que dan razón a las cosas que están sin sentido en nuestra vida.

Todos nosotros tenemos un momento en que nuestra vida da un giro. Te recuerdas de algún momento donde Jesús te dijo: “¿Venir a ver?” Es importante recordarnos de estos momentos con el Señor, porque ese enamoramiento es lo que nos va dar fuerza para seguir el camino.

El pasar de los años nos va convirtiendo fríos, nuestra fe va enfriando, las recordaciones de nuestros encuentros con el Señor van apagándose de nuestra memoria. Necesitamos tener esta juventud del amor que San Juan nunca perdió. Necesitamos tener el recuerdo de nuestro primero encuentro con el Señor.

Los discípulos preguntaban a Jesús: “¿Maestro, donde vives?”. Él no da una respuesta con datos geográficos, por el contrario, pide que conozcan Su vida.

El Señor tiene una predilección por las cosas pequeñas, Él no le gusta de llamar la atención para sí. Las cosas del Señor son simples, y por eso muchas personas no consiguen encontrarlo.

El Mesías, prometido por siglos, era hijo de un carpintero y los hombres no lo acogieron porque aguardaban por otro personaje. Muchos de nosotros no encontramos el Señor, porque queremos encontrarlo de nuestra forma, como nosotros creemos que Él es.

Los discípulos dejan todo, pero no con tristeza. Los santos dejaran sus planes para seguir el Señor, pero sintiendo alegría.

El amor de Dios es grande y quien, de hecho, cruzó sus ojos con los del Señor nunca más puede ser el mismo, es a partir de ese encuentro que nace el verdadero valor cristiano. Quien no hizo el encuentro personal con el Señor, aún no ha descubierto el valor cristiano.

Jesús vino para rescatar aquellas personas que estaban lejos. Muchas personas aún se encuentran en las periferias de la fe, falta para ellas ese encuentro con Jesús. ¿Muchos están frecuentando las iglesias solo por motivos accidentales, sin embargo, necesitamos tener un encuentro verdadero con el Señor?

.:¿Dónde están mis referencias?

Padre Demétrio Gomes da Silva
Sacerdote de la Archidiócesis de Niterói – Brasil (RJ)
Prédica durante el Campamento “Revolución Jesús” 2018

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