La practica espiritual de la pareja: comunión y fidelidad

Misión del matrimonio: construir al otro con amor, en comunión y fidelidad

Por desgracia, muchas parejas no tienen una idea exacta de lo que es un matrimonio en los planes de Dios; por eso, muchos no lo viven bien. Cuando el Señor quiso que existiera la humanidad, estableció un plan: crear el hombre y la mujer para que, viviendo el amor, se multiplicasen llenando la tierra de hijos. Por eso, en el inicio de la humanidad, Dios dijo a la primera pareja: “Por eso el hombre dejará a su padre y a su madre para unirse a su mujer, y pasarán a ser una sola carne” (Gen 2,24). Dios los bendijo, diciéndoles: “Sean fecundos y multiplíquense” (Gen 1,28).

El matrimonio no es simplemente un “disfrutar” al otro, sino una bella “misión” que Dios dio a cada pareja: vivir el amor en la fidelidad uno al otro hasta la muerte, generando y educando los hijos para Él. Es una misión tan ardua como la del sacerdote, que vive solamente para Dios y para su Reino.

La practica espiritual de la pareja comunión y fidelidad 2

La pareja cristiana tiene la misión de “crecer de a dos”, cada uno busca hacer del otro, alguien mejor. Alguien dijo que “amar no es querer alguien construido, sino construir a alguien querido”. Esa es la primera y bella misión del matrimonio: construir al otro con amor. Pero, amar no es fácil, es abandonarse, es renunciar, es decir no a si mismo para decir sí al otro.

La pareja cristiana, según la Iglesia enseña, vive la “paternidad responsable”, tiene todos los hijos que pueda criar con dignidad, sin limitar sus nacimientos solo por comodidad, miedo, egoísmo u otros motivos. ¡Pero esa no es una tarea fácil! Por eso el mundo rechaza radicalmente esa propuesta divina. El pecado original destruyó la bella armonía interna en cada uno de nosotros; pasamos a ser seducidos por el mal, por el pecado que dificulta la vida conyugal. Entonces nacen las infidelidades, las peleas, los egoísmo etc.

Jesús Cristo vino restaurar la familia y el matrimonio con Su gracia. Él entro en nuestro mundo por la puerta de la familia y Su primer milagro fue el matrimonio. Él transformo el matrimonio en sacramento, esto es, una gracia especial para los que están casados, para que puedan cumplir, como Dios desea, la dura misión de padres y esposos fieles. Ahora, con Cristo es posible vivir un matrimonio fiel y feliz hasta la muerte de un de los cónyuges. Con Cristo es posible no traer el cónyuge tampoco los hijos.

Para eso es necesario que la pareja tenga una vida espiritual, una vida de oración, de frecuencia a los sacramentos de confesión y comunión. Es necesario que la familia rece junto el Santo Rosario, que meditan la Palabra de Dios y lea buenos libros. Sin esto el alma se enfría y el mal baja sobre ella.

No es fácil la vida conyugal y sexual del matrimonio. Muchos son los problemas que todos enfrentamos. Los defectos de uno irritan los defectos del otro, el ajuste no siempre es fácil, la paciencia y la tolerancia con los errores de cada uno no siempre ocurren. Pero Dios es la fuente del amor, de la bondad, de la dulzura y de la paz. Es en Él que la pareja necesita abastecerse todos los días, recargar su disposición en vivir las virtudes que traen la felicidad al hogar.

No es fácil mantener la familia, hacer todas los gastos, educar los hijos, superar los problemas y conflictos del lar; pero, con Dios presente, todo pasa, todo se soluciona, Él todo providencia, porque esta en el comando de un hogar que lo adora y sirve. Dice el salmista: “Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los albañiles; si el Señor no custodia la ciudad en vano vigila el centinela. Es inútil que ustedes madruguen; es inútil que velen hasta muy tarde y se desvivan por ganar el pan: ¡Dios lo da a sus amigos mientras duermen! Los hijos son un regalo del señor, el fruto del vientre es una recompensa” (Sl 127, 1-3).

Traducción: Thaís Rufino de Azevedo 

Felipe Aquino
Master y Doctor en Ingeniería Mecánica. Recibió el título de Caballero de la Orden de San Gregorio Magno por el Papa Benedicto XVI, es autor de varios libros y presentador de programas de televisión y radio de la comunidad Canción Nueva

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