8º día de la Novena de San Juan Bosco

Don Bosco y la comunicación de la fe

Oración a Don Bosco

San Juan Bosco, Padre y Maestro de la Juventud, dócil a los dones del Espíritu y abierto a las realidades de su tiempo, fuiste para los jóvenes, especialmente humildes y pobres, una señal de amor y de predilección de Dios.

Si nuestro guía en el camino de amistad con el Señor Jesús, para podernos percibir en Él y en su Evangelio el sentido de nuestra vida y la fuente de la verdadera felicidad.

Ayudanos corresponder con generosidad a la vocación que recibimos de Dios, para sernos, en la vida cotidiana, constructores de comunión, y, en comunión con la Iglesia entera, colaborar con entusiasmo en la edificación de la civilización del amor.

Danos la gracia de la perseverancia en la vivencia de la vida cristiana en grado elevado, según el espíritu de las bienaventuranzas; y haz con que, guiados por María Auxiliadora, podamos encontrarnos, un día , contigo en la gran familia del cielo. Amén.

Sugestión de Lectura Bíblica: Juan 15, 5-7.

Para que puedas rezar y comprender el vídeo necesitas ‘acionar el subtitulo en español’:

Meditación

Por varias veces, me preguntaste en que edad comencé a preocuparme con los niños. A los 10 años. Hacia lo que era compatible con esta edad: una especie de Oratorio festivo. Yo era aún muy pequeño e ya estudiaba el carácter de mis compañeros. Mirando para el rostro de un de ello, casi siempre descubría los propósitos que iban al corazón. Por eso era muy querido y respetado por los de mi edad. Todos me acogían como juez o amigo. De mí parte, hacía el bien a quien podía y el mal a nadie. Los compañeros me querían con ellos, para que los defendiera en caso de pelea. Porque, sin embargo pequeño de estatura, tiene fuerza y coraje para poner miedo en los compañeros de edad bien mayor. A tal ponto, que surgiendo peleas, discusiones, disputa de cualquier especie, era yo el arbitro de los contendientes, y todos aceptaban de buen grado la sentencia que yo dictase.

Pero los que reunía a mi alrededor y los arrebataba hasta la locura, eran las historias que les contaba. Los ejemplos escuchado en las predicas o en el catecismo, la lectura de Los pares de Francia, Guerino Meschino, Bertoldo y Bertoldino me daba bastante material. Ni bien me veía, los amigos corrían en para que contarles alguna cosa, yo que mal comenzaba a comprender lo que leía. Se juntaran a ellos algunos adultos y, algunas veces, yendo a Castelnuovo o de allá volviendo, otras, en un campo o en un prado, me veía rodeado de centenas de personas, que venían para escuchar un pobre niño que, salvo un poco de memoria, era ayuno en ciencia, sin embargo, pasase entre ellos por un gran doctor.

Rece: Padre Nuestro. Ave María.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre. Amén.

Oración del día

Oh Don Bosco Santo, Vos que amaste con un amor de predilección a la bella virtud de la pureza, y la tomaste como ejemplo, con la palabra y con los escritos; hacer que, también, nosotros, apasionados de tan indispensable virtud, la practiquemos constantemente y la difundamos con todas nuestras fuerzas.

Fuente: Canção Nova

Deja un comentario