Novena de Navidad – 1º Día

Reza con nosotros el primer día de la novena de Navidad

Comenzamos, hoy, la Novena de Navidad. Es un tiempo especial dentro de otro tiempo especial, como es el Adviento. Todos estos días están marcados por la espera del nacimiento de Nuestro Señor Jesús.

En estos nueve días, la Iglesia nos exhorta a centrarnos más en el Señor, mirando las actitudes de María y de José para aprende con Él como se vive de acuerdo con la voluntad del Padre.

Que estos días de preparación para el nacimiento del Hijo de Dios nos ayuden a preparar también nuestro corazón, para que Él nazca en cada uno de nosotros.

Motivación del 1º día de la novena de Navidad

– En este primero día de Novena de Navidad, comienza a preparar el pesebre. Empieza poniendo la imagen de María, para que Ella nos acompañe en este camino para el nacimiento del Hijo de Dios.

– Que cada uno haga una oración, pidiendo a la Santísima Virgen Su intercesión y Su ayuda en estos días de preparación para la Navidad.

– Haga gestos de caridad y solidaridad con alguna persona o familia necesitada, haciendo con que los demás también tengan una buena Navidad.

Oración Inicial

:: “¡En nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, amén!

Maria, Virgen embarazada, Mujer de Dios, Virgen del “si” fecundo, tú que fecundaste al Verbo de Dios y lo llevaste en tu seno durante nueve meses, sintiendolo palpitar y crecer dentro de ti, experimentando Su presencia y siendo transformada por Él.

En estos días que anticipan el nacimiento de tu Hijo, nosotros queremos acompañarte, queremos estar contigo para aprender de ti y llevar a Dios en el corazón y dejarnos transformar por Su presencia.

Maria, Virgen embarazada, te pedimos que al acompañarte, seas tú quien interceda por cada uno de nosotros para que podamos celebrar la Navidad llenos de la presencia de tu Hijo en nuestra vida. María, Virgen Madre, mujer de la espera confiada, pide por nosotros, para que en esta Navidad, todos podamos estar más perto de su Hijo y asi, seamos capaces de recomenzar, de perdonar y ser perdonados, de volver a amar y ser sanados interiormente, para celebrar y vivir la vida de Dios en nosotros.

María, Virgen del sí y de la realización, Virgen Madre del silencio elocuente, ayudanos a celebrar esta Navidad teniendo a tu hijo como centro de nuestra vida. María, ruega por nosotros ahora y siempre.

¡Que así sea!”

Reflexión de la Palabra de Dios

Lectura: Mateo 21, 28-32

Profundizar el Evangelio, ver el sentido de la parábola de los dos hijos y su aplicación en nuestra vida en este tiempo del Adviento.

Contemplación: Es buscar apropiarse del texto, no verlo como espectador sino ser participante de la escena. Tener una relación personal y directa con los personajes, usar la imaginación para conocer y profundizarlo interiormente.

Oración

“Señor Jesús, cuando comenzamos este camino para Tu Navidad, pedimos que nos ayude, para que, cuando celebrar Tu nacimiento, cada uno de nosotros se acerque más de Ti. Que nos renovemos en Tu Palabra, que seamos sinceros y auténticos con nosotros mismos, que el Señor nos de la gracia de dejarnos todo aquello que nos separa de Ti, que tengamos el valor de reconocer aquello que esta mal y sepamos dar el paso para convertirnos, para que Tu nos transformes con Tu gracia. Señor, derrama en cada uno de nosotros Tu gracia y Tu amor, para que sepamos corresponder a Tu amor y lleguemos a Ti con un corazón sincero. Señor, ayudanos a volver a Ti. Ayudanos a vivir lo que es esencial, lo que nos da la verdadera felicidad. Señor, haz con que podamos vivir una Navidad llana de Tu presencia y de Tu amor.

¡Que así sea!”

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Oración Final

Niño Jesús, estamos esperando por Ti, estamos nos preparando para Tu Navidad, estamos queriendo que este sea también el nuestro. En este sentido, la liturgia nos presenta la parábola de los dos hijos, nos mostrando cual debe ser nuestra actitud y nuestra relación contigo, muéstranos que no es cuestión de decir ‘Sí’, pero no hacer nada después. Tu nos muestra que la fe no es cuestión de saber cosas, pero de vivir y hacer lo que Tu nos pides.

Niño Jesús, en estos días antes de la Navidad, nos ayuda para que seamos sinceros con nosotros mismo, que sepamos ver y conversar como parejas, en familia, lo que no esta bien. Lo que nos esta dividiendo, lo que va desgastando el amor, lo que nos lleva a la rutina. Niño Jesús, concédanos la gracia de saber dejar lo que no nos hace felices y lo que hace mal a los demás. Ayudanos que, en Tu Navidad, nos renovemos y sepamos recomenzar, que tengamos el valor de vivir lo que Tu nos pides, que vivamos la nueva vida que Tu nos traes, y así podamos celebrar una Navidad diferente, lleno de amor y paz y ternura como fue el Tuyo

¡Que así sea!”

 

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