GENEROSIDAD

Aprenda a sembrar el amor, y no tenga miedo de la cosecha

La natureza enseña que aquello que elegimos plantar, más temprano o más tarde, es exactamente lo que iremos cosechar. Es la ley de la siembra, una de las maximas más poderosas del universo, porque en ella no hay contradicción. ¡Planto, cosechó; y ya que es así, el tips es plantar amor con actitudes para que pueda tener buenos resultados! Es verdad que el amor es gratuito, pero él también es benevolente y no se deja vencer en generosidad.

Pero es necesario recordar que la semilla no da fruto de un día para el otro; de la siembra a la cosecha existe un espacio donde muchas cosas pueden ocurrir, y nosotros podemos colaborar para que sean cosas buenas. Y eso exige actitud concreta, y el amor, sin embargo sea también expreso por palabras, es sembrado, alimentado y fortalecido por gestos concretos.

Sin embargo nuestra vida esté enteramente en las manos de Dios, es correcto que Él desea que hagamos nuestra parte. Vemos eso en muchas pasajes del evangelio, donde, mismo siendo explicita la necesidad de la persona que lo buscaba, Él siempre involucra la persona en la cura que pretendía realizar. Fue así, por ejemplo, con los diez leprosos en la Galilea (Lucas 17, 11-19), Jesús no toco en ellos y, aparentemente, no hace grandes cosas para que sintiera mejor. Pero los envio para que fueran mostrarse a los sacerdotes, una cosa que, además, no hace el menos sentido en la ocasión, pero ellos fueron.

Foto: Wesley Almeida/ cancionnueva.com.es

Te muevas para el milagro ocurrir

El interés es que quien salio de sí y fue a la lucha hacer lo que Jesús estaba indicando siempre salio lucrando. Los leprosos, por ejemplo, fueron totalmente restaurados cuanto estaban a camino, antes mismo de llegaren hasta los sacerdotes. “Y ocurre que, mientras estaban a camino, quedaran limpios”.

Pero necesitaran salir del lugar y colaborar con el milagro haciendo lo que podrían. Y necesito tener fe, pero también perspectiva de vida y colaborar con el movimiento que la vida nos proporciona.

Quien queda en la indiferencia, sin visión de futuro, deja de plantar buenas semillas hoy y, por consecuencia, dejara de coger buenos frutos. Pasa por la vida sin comprometerse con ella. ¿Pero por que actúan de esta forma? A veces, es porque tiene miedo de osar; otras veces, porque están llenos de dudas sobre sí mismo; o porque, simplemente, no quieren entregarse al trabajo que una buena plantación exige. ¡Ojalá no sea tu situación, pero, si es llego el momento de cambiar!

Siembre amor para tener un bello jardín

Cuenta, por encima de todo, con la gracia de Dios y comience a sembrar el amor. Siendo así, cuando, por algún motivo, necesitar volver, va encontrar un campo florido es una excelente recepción. Tu puedes elegir entre quedar parado viendo la vida pasar o cultivar el jardín que es tu vida como un jardinero atencioso que mantiene tu tierra libre de hierbas dañina, plantando en ella solo las semillas más saludables para acoger las flores más bonitas y los frutos más sabrosos. ¡Entonces, elija sembrar amor y no tenga miedo de la cosecha!

“Sepan que el que siembra mezquinamente, tendrá una cosecha muy pobre; en cambio, el que siembra con generosidad, cosechará abundantemente” (2 Cor 9, 6).

¡Deseo a ti buena siembra y una excelente cosecha!

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.:Un amor que lo supera todo 

Dijanira Silva
Misionera de la Comunidad Canción Nueva, desde 1997, reside en la misión de San Pablo, donde se desenvuelve en los medios de comunicación. Presente diariamente programas en la Radio América CN. Es columnista desde el 2000 del portal cancaonova.com. También es autora de libros publicados por la Editora Canción Nueva.

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