Entiende el sentido real de la Navidad

Es necesario entender el sentido real de la Navidad

Hoy entramos en el misterio de la Navidad. La verdad es que es el misterio del nacimiento de Jesús y nosotros necesitamos entender el motivo de todo esto. ¿Por qué tuvo que nacer? ¿Ya te hiciste esa pregunta? Pues, imagínense hermanos, ¿Qué Dios nace? Dios no nace, porque Él es el creador. No hay un día marcado en la eternidad en el que el Padre nació y fue creado. Dios no nace, nosotros nacemos porque somos creados.

Sentido de la Navidad 2

Foto: Daniel Mafra/cancionnueva.com.es

Pero el próximo día 24, vamos a celebrar los 2017 años del nacimiento de Dios. La liturgia nos habla de eso. El salmo dice: “el Rey de la gloria es el Señor omnipotente, abran las puertas que pueda entrar”. El salmo se refiere al misterio de la Navidad. Es necesario que Jesús entre en este mundo. Dios no estaba en este mundo. Cuando Adán y Eva pecaron en el paraíso fuero apartados.

El mundo quedó sin Dios, porque el hombre se apartó de Dios. Cuando el hombre peca, Dios se aparta. Dios necesita entrar nuevamente, pero ¿cómo va a entrar? La puerta por la que Dios entró fue por medio de una virgen, que fue María. El ángel fue enviado hasta la Virgen María para anunciarle que fue la escogida.

Entiende el significado de la Navidad

Ese es el misterio de la Navidad, comienza con María, la virgen escogida. El otro misterio es que ella será la madre de Dios, el Salvador. El hombre, por más que no acepte que Ella es la madre de Dios, no podrá sacarle el mérito de ser la Madre de Dios porque Ella lo es. María preguntó cómo sería posible eso, pues no conocía a ningún hombre. Ella estaba comprometida con un hombre llamado José, pero no vivían juntos. Y el ángel dijo: “el Espíritu Santo descenderá sobre ti y el Altísimo te cubrirá con su sombra”. Dios fue concebido sin ayuda de otro hombre, sino del propio Dios. María no necesitó de un espermatozoide.

Después de la anunciación y del Si de María, ella quedó embarazada de Jesús. Él está con nosotros. ¿Por qué será que Dios quiso tener carne y hueso como nosotros? Pues Dios es Espíritu, no tiene carne.

Al quedar embarazada, María fue hacia la casa de su prima Isabel que estaba embarazada de seis meses. María se quedó ahí uno meses y al volver a su casa, se podía ver su barriguita. Cuando José vio aquella barriga, pensó: “ella me traicionó”. En aquella época había una ley que decía que si la mujer traicionaba a su marido debía ser apedreada y José decidió abandonarla en secreto para que no sufriera esa pena. Al dormir, el ángel le explicó que ese embarazo era obra del Espíritu Santo.

Aquí está el punto fundamental de ir a misa el 24 a la noche, para agradecer al niño Jesús por haber venido al mundo para salvarnos, para sacarnos del pecado. Hay gente que va a agradecer por el auto nuevo, otros van a agradecer una sanación que recibió. ¿Pueden hacer eso? Sí, pero es mucho más que eso.

Dios está con nosotros para defendernos de la ira de Dios, porque Él es el eterno abogado, Él se coloca a nuestro lado para decirle al Padre: “Padre, no dejes que el padre José Augusto muera”, pues el salario del pecado es la muerte. ¿Qué muerte? La muerte eterna, pues después de pasar por la muerte terrena pasaremos por un juicio y aquel que murió en pecado mortal va a ir hacia la segunda muerte.

Jesús murió en la cruz para salvarnos

En la muerte de cruz, Jesús pide perdón a Dios por nuestros pecados para que no seamos condenados a la muerte eterna. ¿Ya te diste cuenta de que ante todo lo que vamos a hacer mal, Dios nos dice: “no lo hagas”, alertándonos para no perdernos? Da la impresión de que Dios es malo, pero Él no es malo, es justo.

La segunda muerte depende de nosotros, depende de cómo vamos a vivir, depende de la respuesta que vamos a dar. Hay gente que no cambia, hay gente que cambia, entonces hay que entender que es necesario luchar. Espero que todos los que están aquí cambien para mejor.

El día 24, necesito acercarme a aquella cuna y decir: “gracias Señor, por los 2017 años en esta tierra, pues moriste por mí. Hay muchas cosas que no logro cambiar, misericordia Señor, pero felicidades por este día especial”. Todavía tengo muchas cosas para mejorar, estoy luchando y le pido a Dios que tenga misericordia de mí.

¿Qué dicen las personas de ti? No es que tengamos que rendir cuentas a las personas, solo rendiremos cuenta a Dios. Pero, ¿será que lo que dicen las personas no es verdad? Necesitamos mejorar, pues Jesús nació para salvarnos del pecado. Yo necesito ser mejor. Por lo tanto, el 24 de Diciembre, celebraremos el nacimiento del niño Jesús y le agradeceremos por habernos salvado, pero diciendo: “Señor, yo necesito mejorar”.

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Padre José Augusto
Sacerdote de la Comunidad Canción Nueva
Prédica durante el Campamento “Preparen el camino”

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