Virgen María

La presencia de la Virgen María en la vida de cada uno de nosotros

La Constitución Dogmática Lumen Gentium del Concilio Vaticano II, en el número 62, se refiere a Nuestra Señora al decir que, por “su maternal caridad, cuida de los hermanos de su Hijo, que aún peregrinan rodeados de peligros y dificultades, hasta que sean guiado a feliz patria. Por eso, la Bienaventurada Virgen María es invocada en la Iglesia bajo los titulos de Abogada, auxiliadora, Ayuda, Medianeira”.

La Madre de Dios tiene importante papel en el camino de cada uno de nosotros en la Iglesia, pues somos todos sus hijos, en una relación de amor que extiende hasta los últimos tiempos. Así, los vários titulos referidos a la Virgen María, en la Iglesia, contribuyen y colaboran, hoy, para nuestra comprensión sobre Su maternidad para con nosotros, porque siempre podemos contar con esta Madre, que cuida de nosotros, sus hijos, como cuido de su Hijo Jesús.

Madre e mediadora

Cristianos católicos, desde los primordios del cristianismo, confían en la mediadora de María junto a Jesús Cristo, el único Mediador entre Dios y los hombres, que – segundo la Carta encíclica Miserentissimus Redemptor de Pio XI en el número 15 – “quiso asociar a Su Madre eligiendo a ella como abogada de los pecadores, indispensable de la gracia y mediadora”. La madre conoce el corazón de su Hijo, y, por eso, ella es el auxilio eficaz, que, simultaneamente, intercede y se acerca a Cristo todos aquellos que ruegan por Ella.

Fiel, desde la Anunciación del ángel Gabriel hasta los sufrimientos junto a la Cruz de Cristo; e inquebrantable en el camino de la consumación eterna de los hijos de Dios, la maternidad de la Virgen María logra a todos en la Historia de la Salvación, porque ella es medianera. Sin embargo, es lindo resaltar que, en nada, ella retrata la verdad de haber un único Mediador al Padre: Jesucristo.

En la Carta Encíclica Ad Diem Illum del Papa São Pio X, en el número 2, tenemos muchas colocación de que son muchos los beneficios concedidos por Dios a las piadosas solicitaciones de María. En eso, podemos notar que, existe una interconexión de aquella que Dios eligio una forma de escuchar las preces de los hijos y hijas de la Iglesia, con el propio Señor, pues Dios concede Sus gracias y bendiciones a todos que recurrieron al Hijo por las manos de la Madre, a la Virgen María.

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Madre de la esperanza

La Virgen María es la ayuda de los cristianos. Ella comulgo de los dolores y angustias de Jesús y, más que nadie, conocio el sufrimiento supremo de Cristo que redimió la humanidad. Por eso, María ayuda los afligidos y desesperados llevando a ellos esperanza y amor. La bula Ineffabilis, de Pio IX, dijo que la Virgen fue concedido ser junto al Hijo unigénito a la medianera y abogada de todo el mundo. con eso, entendemos que, Nuestra Señora ayuda, e intercede por todos, en un gesto de amor de madre, que no desea que ningún de sus hijos se pierda, pero que encuentren la salvación.

Por fin, expresamos, en nuestra vida, el bello verdadero de que, con el Señor, sea bendita Aquella que Él constituyo Madre de misericordia, Reina y abogada nuestra, amorosa, Medianera de sus gracias y Dispensadora de sus tesoros. Pues es buen estar, diariamente, con Aquella que siempre nos lleva a su Hijo Jesucritos, Nuestro Señor y Rey.

Padre Márcio Leandro Fernandes
Es de la ciudad “Sete Lagoas (MG – Brasil), es misionero de la Comunidad Canción Nueva.
Licenciado en Filosofia por la Facultad Canción Nueva. Cachoeira Paulista (SP – Brasil), Márcio Leandro es también licenciado en Teologia por la Facultad Dehoniana, en Taubaté (SP – Brasil). Actualmente está en el santuario del Padre de las Misericordias y en los Confesionarios.

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