Vida nueva para todos los que están muertos

No puedes quedarte más en tus justificativas. Muchas veces, lejos de los hechos, con una fría curiosidad de saber como será el futuro. Más que nunca, estás apto a vencer la incapacidad de encontrar un sentido para tu vida. Di ahora, sin miedo, como lo hizo Santa Catalina de Siena: “es la voluntad de Dios y mía también.”

Une la voluntad de Dios con la tuya. Jesús llevará vida en las áreas muertas de tu existencia para que puedas realmente ser reestructurado. Basta de consuelos paliativos. Inclusive uno que no era cristiano sabía de eso: “quien tiene por qué vivir puede soportar cualquier cómo vivir” (Nietzsche).

Tú tienes una motivación profunda: piensa en tu familia, en tu casa. Tantos problemas ya pasaron y tú conseguiste superar. Piensa en Dios en tus metas que necesitan de nueva fuerza. Ayuda a quien necesita de ti. No pienses que tus sueños se fueron. Da, ahora, el primer paso para ese cambio, pide a Dios que te dé el control personal y el equilibrio de tus emociones.

Fortalece tu fe en el Dios vivo y resucitado, no abandones tu devoción por la Virgen María. No te agarres en cualquier cosa. Abandónate en Dios, sin caerte en la tentación de pensar que el abandono sea una actitud pasiva, sin efecto. Haz un acto de confianza en Dios.

Que Dios te bendiga en esta nueva fase.

Tu hermano
Monseñor Jonás Abib
Fundador de la Comunidad Canción Nueva

Deja un comentario